
La terapia fotodinámica ( TFD ) se utiliza para tratar enfermedades de la piel y de otros órganos que puedan ser alcanzados por la luz. Constituye una alternativa no agresiva, como puede ser la cirugía, para el tratamiento de determinados cánceres.
¿En qué consiste la TFD?
Este tratamiento consiste en la aplicación de una crema fotosensibilizante ( reacciona ante la luz ) sobre el tejido afecto, seguido de la emisión en esa zona de una fuente de luz roja. Esta luz activa la fabricación de un tipo de oxígeno que es tóxico y destruye las células enfermas sin alterar las células sanas. La TFD es un procedimiento muy selectivo porque la crema sólo es absorbida por las células enfermas o tumorales, y la luz roja sólo activa las células que han captado esa crema.
¿ En qué enfermedades utilizamos ese tratamiento ?
La TFD es una alternativa a determinados tratamientos más agresivos, como puede ser la cirugía, para tratar tumores de piel y cánceres incipientes de vejiga, pulmón y esófago. En el caso de la piel, la utilizamos principalmente en queratosis actínicas ( lesiones precancerosas ), carcinomas basocelulares superficiales y algunos carcinomas espinocelulares. También se utiliza esta técnica por su efecto rejuvenecedor en la piel.
¿ Cómo se realiza la técnica ?
Consiste en aplicar la crema fotosensibilizante sobre la piel afecta y se cubre con un apósito oclusivo durante 3-4 horas. Posteriormente se retira el apósito y se irradia la zona con una fuente de luz roja durante 10 minutos. Es importante que el paciente sepa que en las 48 horas posteriores a la realización del tratamiento, no le puede dar la luz solar. En función de cada paciente y de la patología a tratar, se realizan una o dos sesiones, aunque pueden repetirse el número de sesiones que sean necesarias.
¿ En qué casos utilizamos la TFD ?
Este tratamiento está especialmente indicado en aquellas personas en las que está contraindicada la cirugía por la edad, problemas de corazón o de coagulación de la sangre, en pacientes con múltiples lesiones tumorales, personas con fobia a entrar en quirófano, etc.
¿ Qué ventajas tiene la TFD ?
Una de las principales ventajas de este tratamiento es su selectividad ya que destruye sólo el tumor, sin alterar la piel sana y esto garantiza unos resultados médicos y estéticos excelentes. Es un tratamiento que no requiere hospitalización y el paciente puede regresar a casa inmediatamente después de haberse sometido al mismo, con pocas molestias, sólo consistentes en discreta inflamación de la zona tratada y sin aparición de cicatrices. No hay efectos secundarios y no se afectan órganos internos, gracias a lo cual, precisamente, es una alternativa de tratamiento en pacientes con múltiples enfermedades.
¿ Qué otras posibilidades terapéuticas tiene la TFD ?
La TFD se ha comenzado a utilizar en otras enfermedades no tumorales de la piel como la psoriasis, angiomas, verrugas víricas, procesos inflamatorios como el liquen, alopecia areata y también en el acné y el fotorrejuveneciemiento, en los que se obtiene buenos resultados cosméticos.
La Unidad de Dermatología del Dr. Ricardo Ruiz lleva realizando Terapia Fotodinámica desde hace 10 años con unos resultados oncológicos y estéticos excelentes.