Respondida el 03/05/12 por Dra. Feito

Existen diferentes tratamientos para la rosácea, según la severidad. En casos leves, es suficiente el tratamiento con antibióticos tópicos, como el metronidazol o el ácido azelaico en crema, o el láser vascular si hay mucho componente vascular de fondo. En casos más severos, son de gran utilidad antibióticos orales, comos los macrólidos, las tetraciclinas, o el metronidazol. En casos de rosácea rebelde a tratamiento o de gran severidad, se utiliza la isotretinoína a dosis bajas. En principio, no se recomienda el tratamiento con corticoides orales, pues pudiera empeorar el cuadro. Sería recomendable la visita a un dermatólogo que le indicará el tratamiento más adecuado en su caso.