No, no son peligrosos, algunos que tienen un aspecto demasiado grande son desagradables y conviene quitarlos, otros están ubicados en algún lugar de nuestro cuerpo que nos molesta o no nos gusta y por lo tanto también conviene quitarlo. Lo verdaderamente importante es mirar su forma y su evolución y acudir al dermatólogo siempre que se vea algo que ha cambiado.
¿Son peligrosos los lunares?

